Aprender otros idiomas desde niños trae un conjunto de beneficios que mejora las habilidades sociales, laborales y culturales, incluso de salud, ya que algunos estudios han demostrado que hablar varios idiomas disminuye el deterioro cognitivo en su vida adulta. Por todo esto, plantear como objetivo el aprendizaje de uno o más idiomas además del materno desde la infancia es una excelente decisión. Aprender un idioma extranjero es una experiencia integral ya que implica por supuesto incorporar un conocimiento nuevo, pero también permite al niño sumergirse en una cultura nueva, intentar comprender y ver al mundo de una forma distinta. 1. Desarrolla la memoria y otras habilidades cognitivasTener un gran currículum será un plus para nuestros hijos luego de muchos años de estudiar un idioma, pero en el camino que lleva a ese destacado resultado hay mucho por ganar. Con tanto esfuerzo desde una edad temprana, los niños trabajan ciertas capacidades cognitivas fundamentales, como la memoria, el pensamiento crítico y la concentración. Gracias a esto, su avance en otras áreas se acelera. 2. Los niños bilingües mejoran el aprendizaje de otros idiomasHay un mito que dice que si los niños pequeños aprenden un segundo idioma se confunden y desarrollan problemas en su lengua materna. Por suerte esto es una falacia ya que hay muchos beneficios asociados al aprender un idioma extranjero. El aprendizaje de cualquier lengua ayuda a moldear la estructura física del sistema auditivo, lo que permite el entendimiento y reproducción de distintos sonidos. Sin embargo, es en la niñez cuando el oído es más propicio a este proceso, es por esto que los niños pueden reproducir fonemas de distintas lenguas con más facilidad que los adultos. 3. Se mejora la capacidad de resolver problemasAl aprender otros idiomas además de la lengua materna los niños se encontrarán todo el tiempo con obstáculos: una palabra desconocida, una expresión que en español no tiene sentido o un nativo con un acento difícil de entender. Es en estas situaciones que los estudiantes deberán encontrar la manera correcta de resolver el problema y poder avanzar. Luego, podrán usar estas habilidades en otros aspectos de la vida donde aparezcan obstáculos en el camino. 4. Aprender otros idiomas te ayuda a expandir tus horizontesConocer el lenguaje de una cultura extranjera es como tener la llave del mundo. Esto les permite comprender a fondo la idiosincrasia de un grupo o pueblo, sabiendo aspectos elementales de la identidad, como el comportamiento y el estilo de vida. Surgen también otras habilidades como: la empatía, la tolerancia y el interés por la inclusión social. 5. Mejora la atención y el multitaskingSi bien es imposible estar atentos a todo, todo el tiempo, el aprendizaje desde la infancia de una segunda lengua ayuda a que los niños puedan switchear entre idiomas con el fin de adaptarse a diferentes situaciones. Es decir, el cerebro de una persona bilingüe responde con mayor facilidad a ciertos estímulos que lo obligan a modificar su forma de comunicarse y concentrarse.